La cosmética natural no es una moda pasajera, es un movimiento en expansión. En la última década, su crecimiento ha sido imparable, impulsado por un creciente interés en el bienestar, la búsqueda de productos con ingredientes naturales y ecológicos y los productos locales. De hecho, el 57% de los españoles ya elige marcas o empresas locales como su primera opción de compra[1]. Sin embargo, con esta popularidad también han proliferado mitos, noticias falsas y desinformación, los cuales se han extendido rápidamente a través de las redes sociales. Términos ambiguos y estrategias de marketing poco claras han generado confusión sobre qué es realmente natural, ecológico o sostenible. En este artículo, desmontamos los mitos más comunes en el mundo de la cosmética natural para ayudarte a tomar decisiones informadas.
1-. “Todos los cosméticos “veganos” son cosméticos naturales” – FALSO
Que ponga vegano no significa que sea un cosmético natural. Aunque el término “vegano” se asocia a un producto que no contiene ingredientes de origen animal, nada garantiza que esté hecho con ingredientes naturales o ecológicos. Esto se debe a que hoy en día no existe una definición oficial y clara de lo que significa “natural” o “vegano” cuando hablamos de cosmética. Por lo tanto, es posible encontrar productos calificados como “veganos” que, al analizar su fórmula, veamos que contiene sustancias sintéticas o derivadas del petróleo, lo cual contradice la idea de que sean completamente naturales.
2-. “Si pone ‘natural’ en un producto, puedo estar seguro de que es natural” – FALSO
Debido a la falta de regulación sobre los términos “natural” o “ecológico” en cosmética, las marcas pueden decidir utilizarlos de forma ambigua para atraer al consumidor. Así pues, aunque el producto lleve la etiqueta de “natural”, esto no garantiza que su composición sea completamente y 100% de origen natural. De hecho, la realidad es que muchas veces un cosmético etiquetado como “natural” puede contener solo unos pocos ingredientes provenientes de la naturaleza, mientras que el resto de su fórmula puede estar compuesta de componentes sintéticos.
Además, algunas marcas recurren a estrategias de marketing como el uso de términos vagos como “inspirado por la naturaleza” o el empleo de envases con imágenes de frutas y colores verdes, sin que la fórmula contenga realmente ingredientes naturales. Este tipo de prácticas aumentan el lavado verde, generando confusión en el consumidor a la hora de decidir qué producto comprar.
Para evitar caer en estos engaños, lo recomendable es buscar certificaciones fiables realizadas por terceros, como es el caso de la certificación NATRUE, que garantizan que el producto cumple con estándares estrictos y que su composición ha sido verificada por organismos independientes.
3-. “Tengo que exfoliarme la piel todos los días” – FALSO
Si bien la exfoliación es fundamental para eliminar células muertas y promover la regeneración celular, hacerlo en exceso puede irritar la piel y dañar su barrera protectora. Por ello, se recomienda exfoliar una o dos veces por semana para obtener los mejores resultados sin causar daños o molestias innecesarias.
4-. “Los cosméticos naturales son más seguros que los convencionales” – FALSO
Tanto los productos naturales como los convencionales deben cumplir con estrictos estándares de seguridad para poder comercializarse. La seguridad es una prioridad tanto para las marcas como para los consumidores, por lo que todos los productos cosméticos están sujetos a estrictas evaluaciones de seguridad, tal y como exige la legislación sobre cosméticos (Reglamento (CE) No 1223/2009). Esta normativa asegura que tanto los productos cosméticos como sus ingredientes, ya sean naturales o convencionales, sean seguros para la salud humana y que puedan demostrar esta seguridad. En resumen, todos los cosméticos legalmente disponibles en el mercado son seguros para su uso.
5-. “Los conservantes son innecesarios” – FALSO
Algunos cosméticos, como aquellos que tienen más concentración de agua o que se exponen a un mayor contacto con el aire, son más susceptibles a la contaminación microbiana. Los conservantes son esenciales para mantener la estabilidad de los productos cosméticos, ya que ayudan a prevenir la proliferación de microorganismos, garantizando que la fórmula se mantenga consistente, eficaz y siga siendo segura durante su vida útil.
6-. “Si el champú hace mucha espuma, está limpiando mucho más” – FALSO
La espuma en un champú es el resultado de ciertos ingredientes espumantes (normalmente tensioactivos o surfactantes) que se agregan a las fórmulas formando burbujas, por lo que la espuma no está necesariamente relacionada con la capacidad de limpieza. Algunos productos con menos espuma pueden ser igualmente efectivos. En última instancia, la elección del producto depende de la sensación que el consumidor esté buscando a la hora de lavarse el cabello.
7-. “Un serum puede usarse como una crema hidratante” – FALSO
Los serums están formulados para tratar problemas específicos y tienen una concentración alta de principios activos. Aunque son muy efectivos, no deben sustituir a una crema hidratante. De hecho, el serum tiende a potenciar los efectos de la crema hidratante, y la crema complementa el serum ayudando a sellar la hidratación y potenciando la absorción de los activos sus efectos.
8-. “El protector solar solo se puede usar en verano” – FALSO
El protector solar puede usarse todos los días, ya que los rayos UV son capaces de atravesar las nubes y dañar la piel incluso en días lluviosos, fríos y nublados. Usar protector todos los dias es crucial para prevenir el envejecimiento prematuro y proteger la piel de daños causados por la exposición solar.
9-. “La cosmética natural está pensada solo para personas con alteraciones de la piel” – FALSO
La cosmética natural no está limitada a personas con piel sensible o alteraciones. De hecho, todos los tipos de pieles pueden beneficiarse de los productos naturales y orgánicos, que están formulados para ofrecer un cuidado eficaz, priorizando ingredientes con una mayor compatibilidad ambiental y biodegradabilidad.
10-. “Cuanta más cara es la crema, mejores son sus efectos” – FALSO
No tiene por qué, ya que el precio de un producto no siempre refleja su calidad o efectividad. Lo realmente importante es la fórmula y los ingredientes utilizados. No es necesario gastar grandes sumas de dinero para obtener productos eficaces; lo esencial es conocer los ingredientes adecuados para tu tipo de piel.
11-. “Cuantos más productos utilice, mejor” – FALSO
La calidad es más importante que la cantidad. Utilizar demasiados cosméticos, o elegir productos erróneos, puede alterar el equilibrio de la piel y acabar siendo contraproducente. Es fundamental conocer tus necesidades específicas y adaptar tu rutina a ellas, en lugar de optar por una gran cantidad de productos.
12-. “Si no me maquillo, no necesito lavarme la cara” – FALSO
La contaminación, el sudor y el exceso de sebo acumulado a lo largo del día pueden obstruir los poros, incluso si no usas maquillaje. Limpiar la cara todos los días es fundamental para mantener la piel libre de impurezas y prevenir brotes o irritaciones. En la base de datos de NATRUE puedes encontrar varios productos limpiadores en diferentes formatos (espuma, gel, sólido…). ¡Seguro que hay alguna opción natural que cumple con tus expectativas!
13-. “Los labios no se queman” – FALSO
Sí lo hacen. Los labios son una de las áreas más vulnerables al sol debido a la falta de pigmento protector. Es fundamental aplicar protector solar en los labios para evitar quemaduras solares y otros daños causados por la exposición al sol.
Referencias:
[1] Mintel. The Holistic Consumer, March 2024

Artículo escrito por Paula Gómez de Tejada, NATRUE”s Global Communications and Public Relations Manager. Publicado orginalmente en El Botiquín Natural (disponible aquí)
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